17 septiembre 2010

COULDA, WOULDA, SHOULDA

¿Es casualidad que el mismo día que la DESGRA y SALTIMBANQUI me manden mensajes de “vueelveee pendeja” fuera el mismo día que estaba releyendo por enésima vez el libro de “De otro planeta” del universo bolloblogueril?

Está cayendo un “aiguat”. Desde las enormes puertas correderas de este mi nuevo puesto de trabajo, veo una esquina del centro de Barcelona. Todas parecidas, una Caixa al fondo, coches aparcados en un extremo, motos en otro... y bastante seguido pitidos porque un coche se ha quedado atontado en el semáforo y no se ha dado cuenta que si, que ya está verde, ya puede seguir...

Cuando llueve la ciudad parece un atasco permanente. No sólo para los coches o motos, sino también para los que andamos por la acera o vamos en transporte público. Ves a la gente entrar o salir del metro remojados y bufando. Por la acera la gente lleva armas de destrucción masiva a las que llamamos paraguas.

Con lo que me gusta la lluvia... Ya me lo decía hoy Lucía, la que limpia en la escuela “Ayy  como echo de menos los aguaceros que hacían en mi país... te ponías debajo de la lluvia y aquello era...” Y yo recuerdo haberme puesto debajo de la lluvia, disfrutando sobre todo de las tormentas de verano. Recuerdo aquella vez que corrí debajo de una tormenta, en la playa. Nos había sorprendido a todos y la gente se arremolinaba debajo del toldo del chiringo de playa donde se hacía la fiesta.

Aquel verano todas las chicas del grupo se morían por un francés que estaba bastante buenorro aunque un poco Ken (de Barbie&Ken). No me acuerdo de como se llamaba. Pero el caso es que esa noche conocimos a su hermana. Que era rubia pero no se parecía a Barbie. Más bien parecía una de aquellas modelos de tejanos que están sentadas en unos cubos de paja y tienen una espiga de trigo en la boca. No la recuerdo muy bien y creo que he mezclado su cara con otras.

El caso es que, mientras el resto de mis amigas babeaban por el Ken francés, yo bailaba con su hermana y nos reíamos. Me dijo que se iba al día siguiente y que nos podíamos ver en la playa por la mañana para despedirnos. Cuando empezó a caer el tormentón, al principio nos pusimos como el resto debajo del toldo. Pero luego, sin decir nada, nos miramos, nos cogimos de la mano y nos fuimos corriendo y chillando como unas locas. Ya lejos del chiringo pero aún en la playa, detrás de una pila de hamacas nos paramos. Nos miramos y volvimos a chillar y a reír.

Hace ya casi diez años de eso. Pero aún recuerdo que tenía muchas ganas de abrazarla y de tocarla. Y seguramente también de besarla en los labios pero no creo que este pensamiento cruzara tan claro mi cabeza. 

Por aquel entonces yo no era consciente de que me gustaban las chicas. Pero creo que allí se me empezó a despertar la consciencia.

Quizá es porque está lloviendo, o porque muchos estudiantes de aquí son franceses, pero hoy me he acordado de ella. Vivía en la Côte d’Ivoire. Me pregunto que hubiera pasado si la hubiese besado...

14 julio 2010

BOO EN EL PAÍS DE LOS POST IT

Si señoritas… mi último post fue sobre los Amish y colgué tartas que yo había preparado… y hice un repaso de los post que había ido colgando y me pareció que no mostraban mi potencial de escritora en ciernes… si, ya sé que no vivo en un paisaje idílico tipo “cumbres borrascosas” que hagan que mi alma vuele y describa colinas verdes y florecillas rojas…


Tampoco tengo un pasado macabro y tortuoso con violaciones, incesto, inclusión en una banda de rap que también se dedica al tráfico de bolis bic (naranja o cristal), etcétera… que me haga contar una visión de la vida especialmente particular y fascinadora.

Así que cuento lo que me sale. Aunque tengo que decir que últimamente no me lo he currado demasiado. *autoflagelación*

Dentro de mi trabajo, y en muchos otros en los que se está en una oficina y se utiliza un teléfono de manera regular el material de oficina y en concreto los POST ITS son especialmente importantes. Te sirven para apuntarte aquellos nombres de los que no te volverás a acordar cuando cuelgues el teléfono, pero que es vital que recuerdes para pasar una llamada con un mínimo de coherencia y que no te echen a la calle por tener una conversación del tipo: (Nombres ficticios, se entiende)

BOO: Nombre de la empresa, Boooon dííaaaa

PP: Hola, me llamo Perico de los Palotes de INREADOL Processessss, ¿con María Lalaliiitaa? (Aunque en realidad esto suena como un: Hola mellamoPericodelospalotesdeinreditololprosssiss conmarialaliiltaaa?).

B: Ermm.. siii, ¿de qué tema se trataba?

PP: Era en referencia al procesodosbarratres que llevais vosotros, vaya que ya he hablado con ella otras veces y me ha dicho que ningún problema pero quería confirmar un par de datos técnicos que blablablablabla, ok?

B: *intentando retener toda la información* Vale, le paso… *PASO LLAMADA… tarda seis tonos en cogerlo y mientras otras lucecitas de llamadas entrantes se encienden y pitan furiosas* Oye María que te ha llamado…. *Y me quedo en blanco.* Si.. emmm Pequito que.. lo del proceso y que.. bueno, ya le conoces que has hablado varias veces con él, no? *Sonido de papeles rotos, véase mi contrato*.

Fin de la dramatización.

Total, que si hubiera tenido a mano cualquier papelucho o algún post it hubiera anotado enseguida su nombre, la empresa y lo que quería y hubiera quedado como una pofezioná.

Parte de mi trabajo es controlar y reponer material de oficina. No sabéis el gustazo que da coger el tocho del catálogo y observar todas las libretitas y demás chorradas para la gente que trabaja en una oficina. Y en la mía en este aspecto son bastante pijos. Si la empresa fuese mía, limitaría el tipo de bolis que se piden a uno de cada color y un par de modelos y arreando. Pero cuando entras en almacén de material (Ojo al dato, que no es un armario, aquí hay almacén señores…), parece que te hayas perdido en un pasillo de Abacus. Te dan ganas de volver a tener siete años y coger una buena provisión de bolis, fluorescentes, tipex, permanentes, colas, reglas, carpetas, libretas y subcarpetas y carpesanos y llevártelo todo en la mochilita en la operación retorno de septiembre.

Los post – it, eso sí, se llevan la mejor parte. Hay de mil tamaños, colores y hasta formas! Si señoras, como podréis observar en la foto, hay post it en forma de flecha y de corazón también…. Que digo yo… ¿para qué C. querrán en una oficina seria utilizar post it en forma de corazón?

Creo que la respuesta sería que, en el fondo, los post it nos recuerdan a cuando nos pasábamos notitas en el colegio. Es como un punto inocente dentro del mundo adulto, las notitas del colegio se transforman en los post it del trabajo y de la oficina. Pero como ya no nos lo curramos tanto porque somos “adultos”, tenemos las formas y los colores que queramos. Yo no tengo compañer@s de trabajo ya que al estar distintos turnos y no vernos más de 5 min. Mi Supercompi no cuenta. Pero creo que en oficinas en las que hay buen rollo, los post it aún deben servir para pasarse notitas y decirse algo del tipo “La nueva de administración está muy buena”, “Me aburro..” “Lo que me ha dicho la jefa… luego te cuento”.

Algo que me pareció muy curioso y creo que lo llevó a cabo una bollobloguera hace ya unos años es ir colgando post it con frases en el metro. Creo que lo colgó en Flickr o algo así y leí unas cuantas. Me pareció algo muy hermoso…

Venga, dejarme un mensaje rollo post it… ¡¡que esta semana lo necesito!!

01 julio 2010

AL ESTILO AMISH

Primera tanda de exámenes terminada... ya sólo me queda el del día 8 de Julio...

Hacer un exámen en las aulas de la universidad es horrible. Se ve que cuando se diseñó el proyecto, instalaron unas rejillas para que hubiera un sistema de ventilación y aire acondicionado. Pero no tuvieron en cuenta el voltaje que requería y cuando ya estaba instalado, lo pusieron a prueba y petó todo... Hay tres ventanales enormes en las aulas que sólo se pueden abrir un poquitín por arriba y que absorven toooodo el solano que pega. Y hacer un exámen de dos horas a las tres de la tarde en estas condiciones... las botellas de agua que llevabamos, si hubiéramos puesto una bolsita de té habríamos podido tomarlo en plan bereber... bueno, los bereberes creo que no usan bolsitas de infusión....

De estos días de calor puedo decir que uno de los mejores fue el de la verbena de San Juan. Sí, sé que llego tarde, pero no he podido actualizar por estar estudiando y terminando un trabajo... como siempre contra reloj.
Tenemos una amiga del mundillo del teatro (si, queda muy osea pero tampoco es así) que vive en un pequeño sobreático. Así que cada año, por San Juan monta fiestuqui en su terraza. He comprobado que montar una fiesta temática de disfrazarse funciona muuuy bien con gente del teatro porque se lo curran mucho. Hace un par de años tocó disfrazarnos de Magnum (no el helado, sino la série) o Sra. Fletcher. Este año ha tocado ir de Amish. Qué divertido!! Ahí os dejo como íbamos S y yo -->
La mesica de madera, todo el mundo con delantales o con otros ropajes Amish... una trajo un cesto de mimbre con cerezas... y yo hice mi clásica y cada vez más mejorada tarta de manzana, crema y hojaldre (sin lactosa, eh?) os dejo foto del Antes y del Después....

Ñiiaaaaam!!!

Tampoco he podido ir al Orgullo este año....  Mielda de exámenes!!!!